Humanidades Opinión 

GLADYS LECHINI

El largo camino a la democracia

Para la investigadora del CONICET y autora de “Así es África”, la reciente renuncia de Mubarak abre una puerta de esperanza hacia un proceso de democratización en Egipto.

"Esta crisis me hace acordar a diciembre de 2001", relató a CTyS Galdys Lechini

Por Gladys Lechini (Especial para Agencia CTyS) - Cuando sucede un hecho de estas características hay factores que lo posibilitan. En el caso de Túnez y Egipto, estaban dadas las condiciones para que, en algún momento, esta situación explotara. Solamente una conjunción de factores determina cuando el hilo se corta, pero el hilo venía tirante desde hace mucho tiempo.


Países en los que los presidentes se perpetúan en el poder durante treinta años, la oposición es permanentemente desarticulada y el ejecutivo mantiene estructuras de poder con las mismas características de elitismo, centralidad y autoritarismo que en épocas faraónicas, son tierra fértil para este tipo de estallidos.


El caso de Egipto es un ejemplo que grafica situaciones pasadas y futuras que ocurrieron y podrán ocurrir en la región. Su situación me hace acordar, en cierta forma, al diciembre de 2001 de Argentina, cuando en diversos sectores, con intereses muy heterogéneos, se unieron bajo la consigna de “que se vayan todos”.


En Egipto hubo una combinación de insatisfacciones, una conjunción de demandas que se unificaron para exigir la salida de Mubarak y un cambio urgente en la forma de gobernar. En toda la región ocurre algo similar, con elites en el poder que sostienen una situación de equilibrio inestable. Lo que pase en Egipto será, entonces, muy importante para el futuro político de la región.


Esta en marcha un proceso muy importante, hay una transición, y espero que llegue a buen puerto. Un colega y amigo egipcio, escribió un artículo un mes antes de estos sucesos, en el que plantea que Egipto debe exorcizar el demonio del autoritarismo. Para ello se deben diseminar los valores democráticos y de derechos humanos, que promuevan oportunidades económicas y sociales para todos por igual.


El problema está planteado y es lo que se discute hoy en las calles de Egipto, desarrollar un proceso que se acerca a algo más parecido a la democracia. Pero este acercamiento no será posible si no se desarrollan instituciones políticas y sociales que reemplacen a las obsoletas estructuras que gobernaron durante casi treinta años y que fomenten una verdadera cultura democrática.


La reciente renuncia de Mubarak abre una puerta de esperanza que debe ser cuidadosamente transitada, habida cuenta que ha dejado el poder en manos del ejército, una fuerza política que siempre estuvo tras las bambalinas de la escena política egipcia.


Es de esperar que los manifestantes que están en la plaza Tahrir (plaza de la Liberación, en árabe) vean sus esfuerzos compensados y que no se recurra al gatopardismo. Lo que suceda en estos próximos días marcará el rumbo de la guerra y la paz en el oriente medio.



Doctora en Sociología e Investigadora Independiente del CONICET. Autora de los libros “Así es África” y "Argentina y África en el espejo de Brasil ¿Política por impulsos o construcción de una política exterior ". Actualmente dirige el Doctorado en Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Rosario.

Fecha de Publicación: 2011-02-11
Fuente: CTyS