Ingeniería Entrevista 

NICOLÁS SATRAGNO, GANADOR DEL GOOGLE CODE-IN 2012

“Las escuelas deberían darle un mayor énfasis a la programación”

A los 13 años, ya había diseñado el software de una calculadora científica que no sólo resolvía problemas, sino que además indicaba cómo solucionarlos. Su gran talento le posibilitó ser el único argentino en la nómina de 20 ganadores del prestigioso certamen que organiza anualmente Google, para chicos de entre 13 y 17 años.

Nicolás Camargo Lescano (Agencia CTyS) - “Con ocho años, lo veía a mi tío, que estudiaba ingeniería en informática, programar frente a la computadora. A mí me encantaba, así que le pedí prestado un libro sobre el tema y empecé a practicar”. Nicolás Satragno (17) sonríe al contar la anécdota, en uno de los laboratorios de la Universidad Nacional de La Matanza (UNLaM).  La historia no es menor: ilustra el primer acercamiento a lo que hoy es su pasión y que le permite mostrar todo su talento.

Varios años después, la actualidad encuentra a este joven matancero como uno de los
20 ganadores del concurso de programación de Google Code-In 2012. El premio, además de la gloria y el prestigio, fue  un viaje al campus de la compañía en Estados Unidos, una gran experiencia para un chico que recién este año empezó la carrera de Ingeniería en Informática en esta Casa de Altos Estudios.

Pero, ¿en qué consistió este concurso que contó con la participación de más de 300 jóvenes de 36 países de todo el mundo? “Se anotan organizaciones de software libre y, luego, Google determina cuáles son las mejores para participar”, detalla el joven. Y agrega: “Después, a través de una plataforma que pertenece a la empresa, estas organizaciones suben tareas de programación, que los participantes debemos resolver”.

Durante el certamen, Nicolás realizó varias tareas, como un mapa interactivo donde se muestran los contribuidores de Fedora (un sistema operativo por el cual participó), y trabajó en una página web que permite a quienes manejen el lenguaje de programación Ruby desarrollar sus aplicaciones con más facilidad en la plataforma de Fedora. Esto le posibilitó ser, junto a un chico uruguayo, los únicos sudamericanos en la nómina de ganadores.

¿Cómo fue la experiencia del viaje a Estados Unidos?
Fue algo realmente espectacular. No había viajado nunca en avión, y estar en el centro de la tecnología del software, en Sillicon Valley, es realmente increíble. Visitamos las oficinas de Google, donde los trabajadores no están con camisa y corbata, sentados en un escritorio, sino descalzos, sentados en un puff. Es una filosofía de trabajo completamente distinta, con la que evidentemente les va muy bien.

El reconocimiento, además, le abrió nuevas experiencias (como brindar una charla a un grupo de alumnos de Dubai, cuyo profesor es argentino) y nuevas perspectivas, como la posibilidad de hacer una pasantía en Google. Sin embargo, el primer objetivo de Nicolás es terminar su carrera académica, que se desarrolla en la UNLaM.

La elección de esta Universidad, asegura, se debió a factores tanto de cercanía como de calidad institucional, como él mismo lo explica: “Varios conocidos que estudiaron Ingeniería Informática acá me la recomendaron, entre ellos mis jefes, por lo que ya sabía que en la UNLaM había un gran nivel”.

Software libre o privativo, esa es la cuestión
El principal interés de Nicolás es el desarrollo del software libre, en el que cualquier usuario puede descargarse el código, copiarlo y distribuirlo. “El libre es más humano; en cambio, el privativo tiene esa cara oscura de  no saber realmente lo que está haciendo tu computadora”, asevera.

Por esa razón es que el joven ve su futuro en una empresa de programación que trabaje con este tipo de software, aunque aclara que seguramente no sea en el país. “Hay muy poco mercado interno y está muy desarrollado en el exterior. Además, cuando uno se va de esa empresa puede llevarse el software que creó, y no queda como propiedad de esa compañía”, asegura.

Tal vez, el principal obstáculo que deba enfrentar este tipo de software sea los prejuicios que lo envuelven. Por eso es que uno de los objetivos a mediano plazo de Nicolás es difundir en la UNLaM las ventajas y principales características de este tipo de programas. “La gente asocia libre con gratis, entonces cree que, si no se puede vender, no debe ser bueno. Es positivo que se conozcan más sus alcances”.

¿Cómo ves la programación hoy en Argentina?
Nuestro país, además de ingenieros, necesita programadores. Se le debe dar una gran importancia a esta área, sobre todo porque los jóvenes nacieron inmersos en estas nuevas tecnologías y, entonces, tienen mucha más facilidad. Las escuelas secundarias deberían tener un énfasis mucho mayor en programación y fomentar, entre otras cosas, el software libre.

Lejos ha quedado ya ese niño que le pedía a su tío los libros de programación. Con el aplomo de un adulto, pero sin perder la frescura y el entusiasmo que caracterizan a todo joven, Nicolás es dueño de un gran talento y ya ha dado indicios de que puede construir una carrera brillante.

Fecha de Publicación: 2013-06-12
Fuente: Agencia CTyS